- Comentarios por Duns Escoto.

Contexto

Desde 1100 hasta 1500, el pensamiento filosófico en las universidades medievales se caracterizó por el pensamiento escolástico. Surgió de los textos que trajo la invasión árabe a la península ibérica y su objetivo era reconciliar a los antiguos filósofos clásicos con la teología cristiana. El escolasticismo no era una filosofía en sí mismo, sino una herramienta para el aprendizaje que se basaba en el razonamiento dialéctico. Era una combinación de doctrina religiosa, planteamientos de los Padres de la Iglesia y análisis filosófico y lógico basado en Aristóteles y sus comentaristas. 

También se incluyeron algunos temas de Platón. Esta representa una continuación del énfasis de la tradición patrística en el pensamiento platónico que había sido la influencia dominante en los Padres de la Iglesia. Usaron la razón para apoyar a la revelación y se basaron en la intuición espiritual para establecer las verdades que se convirtieron en dogma en la Iglesia.

El aristotelismo y el platonismo representaban dos enfoques tradicionalmente diferentes de la búsqueda de la verdad, el primero más racional e inductivo; el otro con tendencia al misticismo y al pensamiento deductivo. Durante los siglos XI y XII surgieron conflictos entre racionalistas como Roscelino, Abelardo y Pedro Lombardo, y místicos cristianos como San Anselmo, San Pedro Damián, y San Bernardo, quienes sintieron que estaban amenazando a la fé cristiano. Gradualmente los racionalistas reconciliaron sus métodos escolásticos con la ortodoxia de la Iglesia y los acomodaron a los misterios de la fe. 

A fines del siglo XII, el racionalismo dominaba en las universidades cristianas, pero coexistía con el misticismo. Los principales escolásticos fueron Tomás de Aquino, Jean Buridan, Duns Escoto y William Ockham.

En el siglo XIII el debate teológico se intensificó entre los franciscanos, dirigidos por Duns Escoto (c. 1265-1308) siguiendo a Agustín de Hipona, y los dominicos dirigidos por Tomás de Aquino (1225-1274). Duns Escoto criticó a los dominicos y desarrolló una nueva forma de escolástica, el escotismo, que dio primacía a la voluntad sobre el intelecto.

Escoto defendió la Inmaculada Concepción. Su argumento finalmente formó parte del dogma de la Iglesia en 1854. Fue una polémica central durante la vida de Escoto. Muchos de los grandes pensadores negaron la Inmaculada Concepción, entre ellos Aquino.

Aquino y Escoto ofrecieron respuestas a la pregunta principal del día: ¿cuánto podemos aprender acerca de Dios? Ambos filósofos adoptaron un enfoque empírico para responder a la pregunta utilizando la razón y diciendo que la revelación no era necesaria. Tomás de Aquino sostuvo que tenemos un conocimiento analógico de la Divinidad; Duns Escoto afirmó que nuestro conocimiento de Dios es ontologicamente exacto. 

Los dos filósofos discreparon sobre cómo podemos conocer la naturaleza de Dios. Tomás de Aquino argumentó que sólo se puede adivinar acerca de la Divinidad a través de una analogía con los humanos. Cuando hablamos de bondad, la bondad de Dios puede entenderse a través de la bondad en la humanidad, pero sólo analógicamente. Ambas bondades son diferentes en esencia. Escoto argumentó que la bondad, tanto en Dios como en los humanos, se refiere a un concepto común de 'ser'. Sin embargo, sus modos son diferentes: el de Dios es infinito; la humanidad es finita.

Quizás la diferencia entre los dos filósofos se reduzca a su punto de partida. Tomás de Aquino argumenta desde la esencia; Escoto debate desde la existencia.

Temas

Los Cuatro Libros de Sentencias (Libri Quattuor Sententiarum) es un libro de teología escrito por Pedro Lombardo en el siglo XII. Es una compilación sistemática de teología que deriva su nombre de las sententiae o declaraciones autorizadas sobre pasajes bíblicos que reunió. No es una sinopsis, sino una compilación de fuentes para mayor discusión.

Todo maestro en teología tenía que escribir un comentario sobre las Sentencias para poder solicitar el estatus de bachiller en teología. Escoto aprobó este examen y se convirtió en profesor de teología, primero en Oxford y luego en París, donde comentó las Sentencias como parte de su enseñanza. Esta es una de las fuentes de información sobre el pensamiento de Escoto. Otra procedencia es Ordinatio en la que Escoto organiza sus propios comentarios sobre las Sentencias en un compendio teológico.

La existencia de Dios

"Sin embargo, nada es más perfecto que un ser que tiene existencia necesaria por sí mismo".

Escoto postula que existe una primera causa eficiente y que los efectos son producidos por una causa distinta de ellos mismos. A través de una serie de argumentos llega a la conclusión de que debe haber una primera causa causada por un primer agente. Luego argumenta que un ser que es eminentemente causal tendrá intelecto y será infinito y único.

(Ockham (c.1280—c.1349) sostuvo que creer en Dios es una cuestión de fe más que de conocimiento. Insistió en que la teología no era una ciencia y rechazó todas las pruebas de la existencia de Dios).

Univocidad

"El 'ser' no puede ser explicado por nada mejor que él mismo. "Infinito" entendemos por medio de finito. Explico "infinito" en una definición popular así: El infinito es lo que excede a lo finito, no precisamente por razón de cualquier medida finita, pero en exceso de cualquier medida que pudiera asignarse”.

Tomás de Aquino afirma la sencillez de la Divinidad. (El principio de simplicidad es también la herramienta central del enfoque de Ockham: es más probable que la teoría más simple sea la más acertada).

Sin embargo, como no existe un lenguaje que capte la simplicidad divina, existe un obstáculo para describir la naturaleza de Dios, que es el objetivo principal. Escoto aboga por la infinidad de Dios y afirma que es ontológicamente central para la naturaleza divina y también su mejor descriptor. La univocidad significa que puedes afirmar algo solo si sabes lo que contaría como su negación. En la práctica, el argumento silogístico seguiría esta secuencia: si la divinidad es infinita y Dios es infinito, entonces Dios es la divinidad. Es válido como silogismo, ya que el término medio 'infinito' tiene el mismo sentido cuando se relaciona con los dos extremos.

La importancia para Escoto del concepto de 'ser infinito' es que contiene todas las demás perfecciones infinitas de la Divinidad. Es a la vez un concepto simple y un descriptor fructífero.

Metafísica

"En cuanto al objeto de la ciencia en este sentido, hemos indicado anteriormente que esta ciencia es sobre los trascendentales. Y se demostró que se trata de las causas más altas. Pero hay varias opiniones sobre cuál de estas debe considerarse su propio objeto o sujeto. Por lo tanto, nos preguntamos por el primero. ¿Es el sujeto propio de la metafísica el ser en cuanto ser, como afirma Avicena, o Dios y las Inteligencias, como supone el comentarista Averroes?"

Para Escoto, la metafísica trata de 'ontología'. Además, la define como real, teórica y una ciencia. Su realidad radica en su interés por las cosas más que por los conceptos. Es teórico ya que se estudia por sí mismo, no para guiar la acción o hacer cosas. La llama una ciencia ya que procede deductivamente desde los principios a las conclusiones. Su estudio es el 'ser' en sí.

En este estudio del 'ser' Escoto lo analizó en trascendentales que marcan la división entre lo finito y lo infinito. Los finitos se subdividen luego en las 10 categorías aristotélicas. El primero de ellos es la sustancia, que es independiente en el sentido de que no existe en otra cosa. Las otras 9 categorías son accidentes ya que existen en las sustancias. Ellos son: cantidad, cualidad, relación, acción, pasión, lugar, tiempo, posición y estado.

Cuerpo y alma

Escoto está de acuerdo con Tomás de Aquino en que hay cambios sustanciales y cambios accidentales. Estos últimos son insustanciales y no afectan a los primeros que son estables. Sin embargo puede haber un cambio importante en lo sustancial: de inexistente a existente. Lo que persiste durante el cambio sustancial es la materia, que es lo que hace que la sustancia sea lo que es.

Sin embargo Escoto abraza 3 tesis sobre materia y forma que le distinguen de sus contemporáneos:

- La materia puede existir sin forma. Aunque la materia generalmente se crea a través de la forma. La Divinidad tiene el poder de crear materia sin forma: "materia prima".

- No todas las sustancias creadas están compuestas de materia y forma. Buenaventura argumentó que incluso los ángeles no pueden ser inmateriales, sino que son compuestos de materia y forma espirituales, ya que la materia es potencialidad y la forma es realidad. Sólo Dios es pura actualidad. Sin embargo Escoto afirmó que la "materia prima" podía ser actual, sin forma, y que un Ser inmaterial también podía tener potencialidad.

- Una misma sustancia puede tener más de una forma sustancial. La lógica detrás de esta afirmación es que Tomás de Aquino y otros argumentaron que el alma es la única forma sustancial del ser humano. Esto quiere decir que cuando el cuerpo muera y el alma deje de conformar su físico aparecerá una nueva sustancia, ya que lo que hizo ese cuerpo fue su forma sustancial, el alma. 

Para Escoto esta conclusión se debe a una incongruencia metafísica. Para resolver el problema Escoto postuló una pluralidad de formas sustanciales. Éstas eran una forma corporal que define al organismo y una forma animadora, el alma, que da vida al cuerpo. Al morir el alma deja de animar al cuerpo que finalmente se descompone. Escoto va más allá al tratar cada órgano del cuerpo como una sustancia.

La sugerencia detrás de la lógica de Scotus es que el alma sobrevive a la muerte del cuerpo y vive como una sustancia inmaterial. Sin embargo, después de investigar una serie de argumentos filosóficos en este sentido, concluye que esto solo se puede conocer a través de la fe.

Universales

Esta es la cuestión de hasta qué punto podemos generalizar sobre los individuos. Los realistas piensan que existen universales fuera de la mente; Los nominalistas, como Ockham, niegan los universales extramentales. Escoto era un realista en cuanto a los universales. Esto plantea dos preguntas: ¿Qué son los universales: natura communis? y ¿Cómo explicamos el principio de individuación: haecceitas?

Natura communis es indiferente a su existencia en los individuos. Existe fuera de la mente en cosas particulares a través de haecceitas. La natural communis de los humanos existe en Pedro y María y se individualiza en cada persona a través de su haecceitas particular. Sus humanidades individuales son irrepetibles, su humanidad es común y repetible y es ontológicamente anterior a la individualización.

Epistemología 

"Hay dos sentidos en los que se dice que las cosas son máximamente cognoscibles: o [1] porque son las primeras de todas las cosas conocidas y sin ellas nada más puede ser conocido; o [2] porque son las que se conocen con mayor certeza. De cualquier manera, sin embargo, esta ciencia es la más conocible".

Siguiendo a Aristóteles, la materia y la inmaterialidad también son aplicadas al conocimiento por los filósofos medievales. Se cree que los humanos tienen dos poderes cognitivos: el sistema sensorial y el intelecto. Los sentidos tienen órganos físicos y el intelecto es inmaterial. El intelecto hace uso de la información sensorial entrante al tomar el material sensorial en bruto y transformarlo en material inteligible. Este proceso se llama abstracción. Una vez recibido y procesado por el intelecto activo, el material de la experiencia sensorial (fantasmas) se almacena en el intelecto receptivo. Para reproducir los recuerdos almacenados, Escoto insiste en que debe haber un contexto sensorial para cualquier acto de cognición intelectual. Sin embargo en el más allá no necesitaremos fantasmas para comprender. 

Más tarde, Escoto argumentará que incluso en esta vida podemos disfrutar de una especie de cognición que no necesita fantasmas: la "cognición intuitiva". La cognición abstracta ofrece información sobre universales; la cognición intuitiva informa sobre cómo están las cosas ahora. Esto cubre la cognición sensorial que muestra información en el presente. El conocimiento intelectual no necesita fantasmas.

La cognición intuitiva tiene dos entradas: los objetos externos sensibles y los propios actos del alma. Los objetos extramentales nos son conocidos a través de conceptos que forman la cognición intelectual. Sin embargo, la entrada es sensorial y es por eso que Escoto se niega a admitir el conocimiento de las entradas no sensibles, como los ángeles, en esta vida. El autoconocimiento también es intuitivo en el sentido de que implica pensar sobre el pensamiento - el corazón de la epistemología.

(Ockham defendió el empirismo directo, según el cual los seres humanos perciben los objetos a través de la "cognición intuitiva", sin la ayuda de ideas innatas).

Escepticismo

Escoto sostiene que los humanos pueden alcanzar la certeza del conocimiento mediante el ejercicio de sus propios poderes sin la ayuda divina. Se opone al escepticismo que niega la certeza del conocimiento y también al Iluminismo que cree en la necesidad de la iluminación divina para alcanzar la certeza.

Escoto argumenta que el escepticismo es demostrablemente falso. Él nombra cuatro tipos de conocimiento donde la infalibilidad es posible: -El conocimiento de los primeros principios es seguro porque son formados por el intelecto. - Muchos juicios causales derivados de la experiencia son ciertos. -Muchos de nuestros actos son tan ciertos como primeros principios. -Algunas proposiciones sobre la experiencia sensorial directa se conocen con certeza.

La rivalidad entre la escuela franciscana con Escoto y la dominicana con Tomás de Aquino absorbió a la escolástica en disputas filosóficas. Esta concentración puede ser una de las razones por las que este movimiento no logró adaptarse a la incipiente evolución de las ideas científicas en la era moderna.

El dominio de la escolástica en la filosofía occidental fue reemplazado por el humanismo, el racionalismo y el empirismo desde el Renacimiento en adelante.



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