La Ilustración Europa Sur, Siglo XVIII

La Ilustración en Francia fue el detonador de la revolución en 1789. El debate intentaba superar el pensamiento tradicional integrando lo físico y la metafísica. Estos se expresaban en términos filosóficos por el empirismo británico y los metafísicos franceses.

Voltaire publicó anónimamente su trabajo filosófico más extenso, Dictionnaire philosophique portatif en 1764. Consistía de 73 artículos ya publicados en la famosa Encyclopédie. Su diccionario fue quemado en Ginebra, La Haya y Paris y proscrito por El Santo Oficio en Roma.

El concepto de libertad es central al pensamiento de Voltaire. En su Traité de metaphysique (1734) adoptó una posición entre el determinismo de los materialistas racionales y el trascendentismo espiritual de la teología cristiana de la época. Para Voltaire los humanos no son máquinas determinadas por la materia. Para él el movimiento y el libre albedrío existe. Pero los humanos son gente natural gobernada por leyes naturales inexorables. En su ética la acción correcta estaba guiada por la luz natural de la razón.

Su moralidad hedonista se fundamentaba en valuar positivamente el placer corporal y una ética que maximizaba el placer y minimizada el dolor. Atacaba el ascetismo cristiano que era predominante en las enseñanzas tradicionales de la época.

El escepticismo fue utilizado por Voltaire para defender la libertad. Argumentaba que ninguna autoridad puede ser inmune al reto de la razón crítica. No fue ateo, pero criticaba el poder eclesiástico; era monárquico pero crítico con los sagrados misterios que mantenían la autoridad aristocrática de la Ancien Régime. De igual manera cuestionaba la autoridad filosófica de Descartes, Malebranche y Leibniz. En el fondo su aparente anti-religiosidad realmente estaba motivada por su escepticismo y doctrina libertaria.

“Si Dios no existiera, sería necesario inventarlo.”

Voltaire

En Candide (1759) atacó con sátira e ironía la filosofía de Leibniz y su optimismo religioso y filosófico. También criticó el pesimismo de su filosofía de depravación humana e intentó adoptar una vía media en que se podría encontrar la virtud moral a través de la razón.

Montesquieu publicó su obra más novedosa L’Esprit des lois en 1750 en la cual expone las tesis sobre su pensamiento político.

El primero es su nueva clasificación de gobiernos. Abandonó las divisiones clásicas tradicionales en monarquía, aristocracia y democracia y propuso otro análisis: la república basada en la virtud; la monarquía basada en el honor; el despotismo, basado en el miedo. Esta clasificación se fundamenta sobre la manera de decidir políticas, no la posición del poder. Es un análisis histórico, no descriptivo.

La segunda tesis es la teoría de la separación de poderes. Argumenta que, para promocionar la libertad, la autoridad política debe dividirse en poderes legislativos, ejecutivos y judiciales independientes. Su modelo fue la Constitución británica expuesto en el libro XI capítulo 6. Inspiró la Declaración de derechos humanos y La Constitución de EE.UU.

En 1745 Denis Diderot, fue invitado a traducir al francés la Cyclopaedia de Ephraim Chambers. Aceptó el trabajo, pero pronto alteró la publicación usándola como órgano de opinión radical y revolucionaria contra las fuerzas tradicionales de la iglesia y el estado. Su filosofía subyacente era el racionalismo y fe en el progreso de la mente humana.

Su proyecto filosófico era una radicalización del empirismo hacia una metafísica materialista. Al mismo tiempo no pretende explicar un orden universal ni siquiera un sistema intelectual completo, sino que se mantiene escéptico (una influencia de Malebranche). Esto lo practicó a través de un eclecticismo que rechazaba el pensamiento dogmático binario jugando con ironías, sátira y humor como una manera de subrayar las limitaciones de la comprensión humana.

Jean Le Rond d'Alembert es más conocido, filosóficamente, por su Discours préliminaire de Encyclopédie (1751). Divide el conocimiento humano en tres ramas de pensamiento: memoria, razón e imaginación. La memoria recuerda sensaciones e ideas; la razón compara, secuencia y juzga los conocimientos; la imaginación combina los anteriores para crear nuevas ideas y posibilidades.

El objetivo de D'Alembert era fusionar las dos epistemologías de la Ilustración: el racionalismo de Descartes con su metafísica y el empirismo de Locke con su consagración a los datos sensoriales. (Kant se interesaría al mismo problema 30 años después en su Crítica de la razón pura.)

El empirismo de Locke quedaba como un problema no resuelto para D'Alembert porque no explica cómo las ideas y los datos sensoriales combinan en la mente.

Por otra parte, Descartes extendía su racionalismo a áreas que no podía verificar (que Dios ponga ideas en nuestras mentes no explica suficientemente cómo aparecen).

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